MANO A MANO CON EL PRESI
Por Iñaki Abadie

La cita era el Lunes a las 20hs en Chucarro al 1031, sede del Club Trouville. Por más que tengo una buena relación con el Presidente de dicho club, no puedo negar que estaba nervioso. Es que siempre una entrevista me genera nervios. Por más confianza que tenga con el "Chino", la realización de una nota donde están involucrados mis sentimientos deportivos desde niño, representaba un desafío muy particular, donde debía priorizar la objetividad por sobre el corazón, algo que no es fácil.

Pasadas las 20hs llegó al club, me saludo con una palmada en el hombro y entró a la cancha. Por dentro pensé que se había olvidado de la nota pactada, pero a los diez minutos salió y me invito a pasar al lugar donde se reúne la directiva. Allí nos instalamos, me ofreció un refresco y luego me miró fijamente y me dijo- "estoy listo".

Roberto Izuibejeres, es sin dudas hoy en día uno de los presidentes más respetados en el basketball uruguayo, pero su pasión y carrera
en este deporte, comienza como jugador.

El "Chino" integró el plantel vice-campeón de 1973, aquel recordado equipo de Trouville que hizo historia. Su vinculación con el club data desde esa época y luego se fue ligando cada vez más. Con la llegada de sus hijos, Matías y Joaquín a los equipos rojos de "mini" comenzó
a colaborar en las divisiones formativas y su carisma y conocimiento lo hacían ya presagiar como un gran dirigente para el club. Tras integrar la directiva que presidió Jorge Bartesaghi, llegó la hora del "Chino" presidente.

En la década del 90', Izuibejeres comenzó a erigirse en pilar del club hasta llegar a la presidencia en el año 93. Luego del descenso y posterior ascenso como campeón de la divisional en el año 95, la presidencia del chino solo fue en ascenso. El club comenzó un proceso de crecimiento, basado en pilares fundamentales de administración seria y responsable, que lo colocan hoy en día en una de las instituciones de referencia en la Liga Uruguaya.

Las buenas campañas deportivas fueron asociándose en permanentes éxitos de las directivas presididas por Roberto. Primero un sexto puesto, luego un tercer puesto, hasta que llega el año 2002 que representa un mojón insoslayable en la campaña del club. Sin dudas el acierto directriz en la contratación de Paolo Quinteros, le dio al club un salto cuantitativo y cualitativo en las campañas deportivas, pero también en el crecimiento del club como institución. Se fueron sumando sponsors, gente, allegados y el club, saneado económicamente comenzó a apostar arriba en la Liga. El tan merecido premio para el Chino y sus compañeros de directiva, fue sin dudas, la Liga Uruguaya del 2005, luego de 60 años los rojos de pocitos, logaron coronarse campeones.

"Ver a mi hijo levantar la copa, es una imagen que no se me borrará jamás. Fue un momento muy especial para toda la familia, porque en realidad ellos son los que soportan día a día que yo pueda dedicarme a Trouville, el apoyo de Cristina (su mujer), es incondicional, es a ella a quien le debo agradecer todo lo que nos está pasando."comentó Roberto.

Luego de dicho logro, todos imaginaban que el Chino iba a dejar lapresidencia, pero no fue así, hasta el día de hoy él sigue comprometido con el club de sus amores.

Son incontables las anécdotas que tiene el Presidente, pero una de las más cómicas sucedió hace unos 4 años. El extranjero en aquel momento era Sir Valiant Brown y la noche antes del partido contra Welcome por los cuartos de final , el americano decidió organizar una "fiestita" en su casa.
"A mi me había llegado el rumor de que Brown estaba armando algo en su casa y esa noche levantamos un operativo junto a Claudio Giménez para suspenderle la fiesta." Explicó sonriendo

La historia la conocen casi todos los allegados al club, pero para quienes no la conocían, vale la pena contar que el "Chino" logró que Brown no hiciera ninguna fiesta. Fue una noche complicadísima, pero dicha actitud, habla de cómo Roberto está en todos los detalles para que Trouville sea una gran institución.

De a poco fueron llegando varios dirigentes y se sentaron con nosotros, la charla era cada vez más enriquecedora y los cuentos cada vez más divertidos, pero no podía desviar mi atención en la entrevista al Presidente y le pregunté por la enorme reforma del club Trouville.

"La verdad que es algo impresionante, ver la tribuna terminada fue algo increíble, la piel se me erizó, es algo soñado pero los grandes estandartes de dicha reforma, son Juan Ripoll, Daniel Wenzel y Daniel Bascou, ellos merecen todo el reconocimiento." Dijo Izuibejeres.

El Club Trouville se caracteriza por ser una gran familia y para el Presidente, la reforma no va a cambiar eso.

"No creo que se pierda la mística por la reforma, de a poco todos van a ir encontrando su nuevo lugar en el club, es lógico que al principio uno camine medio perdido por las instalaciones, pero los hinchas, jugadores y dirigentes vamos a continuar siendo una gran familia."

Luego de esa sentencia, no quedaba más que la despedida. El club familiar que todos conocimos, seguirá siendo de la misma forma. Seguiremos yendo a los partidos y luego, quedándonos en nuestra cantina, mejorada también, pero nuestra cantina de siempre. La presidencia del chino, marcó el camino en varios sentidos, ese camino que deberemos seguir quienes en el futuro, estemos dando una mano por Trouville.


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