Discurso del Presidente del Club Trouville, Álvaro Rodríguez, con motivo del festejo de los 89 años del Club Trouville y del evento el “DIA ROJO”. 2 de abril de 2011

 

 

Estimados amigas y amigos, buenas noches para todos :

 

 

Lo que hoy nos convoca, no es sólo una celebración por el inicio de los festejos de los 90 años de vida del Club, ni los cinco años de conquistado el último título, ni es una reunión más de las que solemos realizar por motivos puntuales.

 

Además de ser una ocasión propicia para recordar y homenajear a varios de los que hicieron historia en Trouville, hoy presentamos el proyecto para el futuro Campo de Deportes. Más allá de la importancia de la inversión en la que nos embarcamos, quisiéramos que ustedes comprendan cabalmente la dimensión del proyecto que veremos en un rato.

 

Es evidente que las disciplinas deportivas que hoy se están sumando o retornando  orgánicamente a la vida institucional de nuestro Club -el rugby, el fútbol universitario, el hockey femenino- necesitan un espacio físico donde desarrollar su actividad. También será un lugar de esparcimiento, de reunión, y donde se puedan encarar nuevos emprendimientos, sociales y deportivos.

 

Los que nos movemos y vivimos en el ambiente del básquetbol, vemos también que en el transcurso de los últimos años, quienes disputan los primeros lugares en la competencia, son aquellos que tienen un desarrollo institucional importante. Quienes brindan a sus asociados algo más que el orgullo de pertenecer a un club.

 

En los últimos años, y sobre todo desde que comenzó la Liga Uruguaya, Trouville ha sido animador y semifinalista en todas menos una de sus ediciones. Pese a todos los avatares económicos y contra equipos que nos doblan en presupuesto, hemos logrado conformar buenos equipos y cada vez más incorporando jugadores nacidos en el Club, lo que refuerza el concepto de seguir formando chicos. Tratamos de seguir en esa línea seguros que el crecimiento institucional también debe ser acompañado por el éxito deportivo.

 

Nosotros hoy, quizás, comenzamos el camino hacia esa concepción. Nos sentimos tremendamente orgullosos y nos llenamos la boca expresando nuestro amor por Trouville: “Es lo más grande que hay”. “Trouville es así”. “Siempre fui hincha”.

Y quiero detenerme en esto último. “Siempre fui hincha” o “desde chico” o “siempre” o “todos en casa somos de Trouville”.

 

Quizás, quienes estamos siempre pensando en el Club, no llegamos a comprender como, alguien que se queda afónico gritando en un partido, disfruta como loco con un triunfo, despotrica contra los jueces, queda prácticamente destrozado si perdemos; o embroma a compañeros, amigos y a cuanta persona se cruce, si nos toca ganar… cuando llega el momento de poner su colaboración con una simple cuota mensual, no nos acompaña o esboza una disculpa, alegando que no tenemos mucha cosa que ofrecerle al socio.

 

Es este uno de los motivos que nos lleva a emprender esta aventura del Campo Deportivo. Esperamos que sea el principio de un importante desarrollo edilicio e  institucional. Donde hoy estamos instalados, en nuestra querida sede de la Calle Chucarro, no nos permite grandes ampliaciones en materia de obras. Se han hecho importantísimos avances, con la construcción de la nueva tribuna, la refacción de la vieja sede y la apertura de una parrilla y restorán realmente modelo. A corto plazo, se estará encarando la construcción de una sala de pesas y la refacción de esta tribuna de cemento. Pero lo limitado de nuestro predio no nos permite el desarrollo que deseamos y todos los Trouvillenses merecen.

 

Sinceramente, creo que estamos decidiendo que futuro queremos para el Club. No es serio pensar en un esquema donde, el presupuesto anual depende de nuestras posibilidades para conseguir patrocinantes, y muchas veces, de nuestras habilidades para convencer a particulares, que desenfunden una cifra importante para poder seguir subsistiendo con un adecuado nivel competitivo. Sin contar el plantel de básquetbol, tenemos una infraestructura importante en materia de formativas, de administración y mantenimiento. Todo eso tiene costos y genera gastos, que con los ingresos actuales por cuotas sociales no se puede cubrir. Tenemos que lograr un equilibrio de cualquier manera.

 

Quisiéramos y les pedimos que nos ayuden, que se comprometan y que lleven a la práctica ese declarado Amor por la Roja que todos expresamos y que tanto necesitamos.

 

Muchas gracias.